sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Los portales hacia el pasado o hacia el futuro pueden llegar a ser posible dentro de las leyes de la naturaleza?

En la actualidad se cree que si, e incluso se le dio un nombre propio agujeros de gusano, en realidad los agujeros de gusano están a nuestro alrededor, si no que son muy pequeños para verlos. Los agujeros de gusano son diminutos, se crean en orificios y ranuras en el espacio y el tiempo.
Nada (en el mundo) es completamente compacto ni solido, si observamos detenidamente  encontraremos hoyos y grietas en todo, es un principio físico básico que también se aplica al tiempo.
Analicemos una mesa, la superficie parase liza y pareja, pero vista de cerca no lo es, está llena de grietas y orificios, e incluso algo tan terso como un plato de porcelana tiene diminutas grietas, arrugas y vacios. Este concepto es fácil de demostrar cuando se trata de las primeras tres dimensiones, pero también es cierto en la cuarta dimensión, existen también grietas, arrugas y vacios en el tiempo.
 En las escalas muy bajas, más pequeñas que las moléculas, más pequeña que los átomos, existe algo llamado espuma cuántica, es allí donde se encuentran los agujeros de gusano, túneles o atajos diminutos atreves del espacio y el tiempo.
Se forman, desaparecen y se forman de nuevo constantemente dentro de este mundo cuántico (en realidad conectan dos sitios separados y dos momentos diferentes) lamentablemente estos túneles del tiempo de la vida real solo miden apenas mil millonésimas de centímetro de diámetro. Demasiado pequeños para que un humano las atraviese, pero en ellos se vasa el concepto de maquinas del tiempo de agujeros de gusano (algunos científicos creen que es posible capturar uno de estos agujeros de gusano y ampliarlo miles de millones y hacerlo suficientemente grande para que un humano y hasta una nave espacial quepan en el).

Con la energía suficiente y la tecnología adecuada quizás se pueda construir un agujero gigante en el espacio, quizás no se puede asegurar que si sea posible, pero si así pudiera ser, sería un artefacto brillante.


Teóricamente un agujero de gusano pudiera hacer muchas cosas, si pudiésemos poner un agujero de gusano en el espacio, y ambos extremos del agujero estuviesen en el mismo lugar  y este separa el tiempo en lugar de la distancia, podríamos introducir a una nave en el agujero y esta nave al introducirse al agujero, podría salir en el mismo sitio de la tierra, pero en un pasado lejano, quizás los dinosaurios serian testigos del aterrizaje de la nave.

Quizás pensar en cuatro dimensiones no sea muy sencillo y que los agujeros de gusano son un concepto complejo de comprender.
Pero quizás usted se pregunte ¿Por qué no se puede viajar al pasado? O mejor dicho ¿Por qué personas del futuro no viajan al pasado? El cual seria para nosotros nuestro presente.
Quizás encontremos las respuestas a estas preguntas en las antiquísimas paradojas. La más conocida es:

Viajes en el Tiempo

¿Es posible viajar en el tiempo?, ¿se puede abrir un portal hacia el pasado? o ¿encontrar un atajo hacia el futuro? ¿Se podrá utilizar las leyes de la naturaleza para poder manejar al tiempo a nuestro antojo?...

 Son preguntas que se trataran de responder...

En una época los viajes en el tiempo se consideraban una herejía científica, casi todo el mundo evitaba hablar de ello por ser catalogado un maniático, pero ahora los científicos ya no son tan prudentes.
Se ven a muchos científicos obsesionados con el tiempo;  Si usted ¿podría tener una máquina del tiempo?...  ¿Qué aria?... quizás quisiera volver a ver a alguien a quien recuerda mucho, o quizás quisiera viajar hasta los confines del universo y ver cómo termina nuestra historia cósmica, para comprobar si ello es posible uno tendría que ver al tiempo como los físicos… como la cuarta dimensión.
Esta idea no llega a ser tan difícil como parece; todos los objetos físicos existen en tres dimensiones, todo tiene un ancho, una longitud y una altura. Pero existe otra clase de longitud.  La longitud en el tiempo.
Mientras que nosotros los humanos vivimos unos ochenta años, nuestro sistema solar vivirá unos miles de millones de años, todo tiene una longitud en el tiempo y en el espacio. Viajar en el tiempo significa trasladarse en la cuarta dimensión.
Para entender lo que significa ello, demos un ejemplo que sea muy fácil de entender:
Imaginemos que invitamos a un amigo que se encuentra en lima,  a la clase del profesor Walter Hernández, (Profesor de Física) el lunes a las 2 de la tarde en el laboratorio de física, le indicamos como llegar al laboratorio ciencia.
Este amigo nuestro tendrá que viajar y para ello quizás al salir de casa tenga que ir hacia la derecha o hacia la izquierda, hacia arriba o hacia abajo o adelante o hacia atrás (al hacer todas estas maniobras ya nuestro amigo estará viajando en tres dimensiones: arriba, abajo, adelante, atrás, a la derecha o la izquierda)  pero a ello tenemos que adicionar una dimensión mas, recordemos que a nuestro amigo le mencionamos que la clase comenzara a las 2 pm, entonces esa será la cuarta dimensión (la dimensión del tiempo) y con ello tendremos 4 dimensiones.
"En los siguientes artículos  explicare con mas detalle, la posibilidad de viajar en el tiempo"

Química...


Cuando les digo a mis amigos que estudio Química, mueven la cabeza de un lado a otro, agitan sus manos con excitación y silban: «¡Vaya...! ¡Qué difícil...!» Esta reacción universal ante la palabra Química es como un muro que se alza entre lo que hacen los Químicos y lo que la mayor parte de la gente cree que hacen los quimicos. Y, por lo general, hay una enorme diferencia entre ambas cosas.

En parte, los propios Químicos son culpables de esa triste situación. Sus conversaciones profesionales suenan como griego adelantado para todos aquellos que no sean griegos o químicos. Cuando no hablan con sus colegas, los químicos hablan su idioma natal. Pero si se les pregunta en qué trabajan sus palabras vuelven a sonar como un idioma el cual sea complejo para algunos...


Desgraciadamente, cuando la mayor parte de la gente piensa en la «química», se imagina grandes pizarras cubiertas con los signos indescifrables de un lenguaje o matemáticas desconocidas. La verdad, sin embargo, es que la química no es un lenguaje desconocido o unas  matemáticas indescifrables.
En esencia la química es simple: la pregunta, asombrada, de cómo son las cosas y el divino (algunos lo llaman inevitable) interés en saber por qué son como son...